Blog de ayuda a la lubricación de su vehículo, maquina o cualquer cosa que se deba lubricar...

jueves, abril 06, 2006

¿Es necesario calentar al auto antes de salir?


La respuesta es un rotundo y categórico “sí”. En el siguiente artículo, el autor brinda todos los detalles del porqué.

Se sabe que uno de los momentos más críticos para tu vehículo es la puesta en marcha. Le pasa lo mismo que a vos cuando estás el lunes tempranísimo y tenés que levantarte para ir al trabajo. Estás cansado, ayer fue domingo y la pasaste bien, pero no podés ni moverte. Estás adherido a la cama. Bueno, eso le pasa a tu auto: está frío, en ese instante el aceite tiene una viscosidad que lo tirás al techo y no cae. Además, estando caliente ha fluido toda la noche desde la parte superior del árbol de levas. Hasta la más pequeña cañería posee poco o nada de aceite. Entonces lo encendés y qué pasa: la bomba de aceite quiere tirar la toalla, no da más. Debe bombear un fluido que está más viscoso que la miel de tu pan. La señora bomba debe mandar aceite en estas condiciones a todas las partes móviles del auto. Inclusive debe separar a los cojinetes del cigüeñal y las bielas, como el cigüeñal y las bancadas, para que no se arañen símil a las acciones de un buen jugador de fútbol argentino.Si miramos un poco más arriba que el cárter observaremos a los cilindros y pistones, que tienen una pequeña holgura para que por ellos pase cierta cantidad de aceite. Dicho sea de paso, es verdad que siempre el motor –aunque sea nuevo– quema un poco de aceite. Lo hace cuando, después de un viaje del pistón llevando óleo por la falda del cilindro, al bajar deja una finísima capa de lubricante que en el momento de la combustión se quema solidario al combustible. La fraterna unión entre estos dos componentes del motor hace que su sellado sea perfecto en el momento en que se hallan a la temperatura del motor en régimen, mucho después que usted haya dado vuelta la llave.Además, este sello imperfecto que ocurre en los aros del pistón cuando el motor está frío permite que cierta cantidad de agua que se forma naturalmente en la combustión del carburante pase al fondo del cárter. Aprovechando las bajas temperaturas reinantes, condensa en las paredes del vano motor y se mezcla inevitablemente con el aceite que permanece allí. Esta agua es tan buena para formar ácidos como para producir mosquitos, especialmente cuando su vehículo es un diesel. Si lo sabías, te lo cuento: la diferencia fundamental entre un aceite para diesel y para nafteros es la cantidad de aditivos “básicos”, es decir que estos aditivos se comportan como una soda cáustica, que literalmente se devoran a los ácidos que se forman por la combustión del gasoil, protegiendo a las partes de su motor, ni qué hablar sobre cómo subsisten los motores diesel marinos. Por demás esta decir que el gasoil posee trazas de azufre que forma el tan temido ácido sulfúrico que habita en su batería. Esta agua también sirve de medio para que allí formen hogar bacterias que producen una corrosión tan dañina como lo hace el ácido sulfúrico.Pero no desesperéis, esta agua se irá tan rápido como llegó si calentamos bien al motor. El líquido elemento se evaporará por el calor reinante. Incluso si su auto posee termostato, no lo saque, ya que él permite que el auto caliente más rápido aún.Hay un error garrafal que se comete cuando encendemos el auto: acelerar a fondo ni bien el burro de arranque deja de dar vueltas. Queremos que el auto se parezca a los violines de la Fórmula 1, pero no hay que hacer eso. Es como obligar a la querida abuela a correr los 100 metros en menos de 6 segundos a las cuatro de la mañana y después de la fiesta de Año Nuevo. La estarías matando y vos no le harías eso a tu abuela. Entonces, menos aún se lo hagas al fiel vehículo con el cual llevaste a tu señora al hospital porque el parto apuró las circunstancias. Eso es condenar al rodado, ya que si tenemos todo lo dicho antes (pistones fríos, aceite pesado e imperturbable, parte superior del motor sin una gota de aceite), todo sumado es una matanza para el motor.Ustedes me preguntarán: “¡Pero si yo hago esto todos los días y sigue funcionando!”. Mi respuesta es que va a funcionar. Peor, pero va a funcionar. La pregunta es, ¿cuánto más va a funcionar? Estas prácticas llevan a un colapso del motor, quizás no mañana, pero si dentro de poco.Párrafo aparte, deseo felicitar a los propietarios de camiones, ya que ellos mantienen a sus herramientas de trabajo en el ideal de lo que sueña un ingeniero para su diseño de motor. La razón de ello es que al recorrer largas distancias, y a un ritmo constante, contando además que la cargas que llevan, por ley, esta muy por debajo de su capacidad máxima para las cuales fueron diseñados, permiten que los vehículos de transporte pesado sean los más mimados, mantenidos y cuidados. No les pasa lo mismo a los queridos taxis, porque se enfrentan a la vorágine de la ciudad, siempre andando en primera o segunda; parando y arrancando a cada rato. A esto hay que sumar que los camiones están hechos para durar lo máximo posible y que sus propietarios se preocupan por conservar su inversión. A los camioneros, ¡salud!

Mas info: www.lubri-press.com

domingo, abril 02, 2006

La fosa de los mitos: El dilema ante la falta de aceite sintético


Los riesgos de mezclar un aceite sintético con un aceite mineral multigrado y las soluciones que se pueden encontrar ante un caso de emergencia.

Esta nota esta dirigida a usted, señor lector, que está en este momento cómodamente sentado esperando que su vehículo sea atendido por las expertas manos del personal de su lubricentro amigo. Si usted es un colega que hace poco abrió sus puertas, también podrá encontrar información útil en las siguientes líneas.Pertenezco al gremio desde hace bastante tiempo. En el transcurso de 12 años en compañía de mi padre en atención de nuestro lubricentro, hemos aprendido de los mitos que alguna vez han aparecido por nuestro negocio. Aquí empezamos: 1. Estoy en el campo, en medio de la nada y me falta mucho aceite, pero mi auto usa sintético. ¿Qué hago?No desespere. Es común escuchar, incluso en colegas de años, que nos dicen furibundos: ¡El sintético no se mezcla con nada!?. Pues esta verdad es relativa. Existe una variedad enorme de aceites ¿sintéticos?. La mayoría de ellos no los veremos ni en fotografía, ya que muchos son para aplicaciones específicas en las que no interviene su motor. Los aceites sintéticos mas usados, o sea que tienen alta presencia en los catálogos son dos: el Polialkilen-Glicol y las Polialfaolefinas. El Polialkilen-Glicol (PAG) es tan caro como difícil de pronunciar de una vez. Si le agregamos un aceite de tambor se “corta” tan rápido como usted termina de leer esta nota. Se forma una brea pegajosa, que no lubrica nada. Pero ojo, este aceite no se produce para su auto.El otro sintético son las Polialfaolefinas (PAO). Esas son las siglas que se leen en los bidones de aceite. Estos aceites son más buenos que el dulce de leche. Son tan resistentes al calor, que es el factor que decididamente ¿mata? a un aceite, como lo es el césped de una cancha europea. Además, casi no necesitan ningún aditivo, son hechos a la medida para el vehículo del 2000, como el pistón para su auto. Son repeticiones de la misma estructura molecular. ¿Qué quiero decir con esto? Que cada pequeño componente de este aceite es una copia de sí mismo, todos idénticos (en teoría), y se denominan sintéticos, no porque hayan sido sintetizados de alguna planta o animal, si no que fueron obtenidos por fábricas en reactores químicos. No provienen en forma directa del bendito petróleo, comolos aceites minerales usuales, pero tienen una ventaja enorme: conservan la misma esencia que los aceites obtenidos del oro negro.Veámoslo así: si el aceite obtenido del petróleo lo identificamos como los alegres espectadores del Sambódromo brasileño –todos distintos, japoneses, estadounidenses, canadienses, españoles, brasileros, alemanes, algún que otro argentino, todos separados, pero identificados con su bandera– todos ellos representan a las moléculas del ¿aceite mineral? (porque proviene del petróleo). Los que pasan bailando por el medio, los miembros de las “scolas do samba”, ellos representan a los sintéticos, con más detalle a los PAOs, tan semejantes como los que los observan, pero todos ataviados con el mismo traje, más cuidado y caro. Pero, son humanos, brasileños, tostados, alegres, pero humanos al fin. Se pueden juntar, bailar y ser felices. Esto es lo que pasa: los PAOs son tan semejantes (no dije iguales) como sus primos los minerales. Por ende se pueden mezclar sin temor a que el aceite se corte. La pregunta es, ¿los debo mezclar? Pues no, deber no se debe, pero poder sí se puede. Afirmo esto por la pregunta inicial: “Estoy en el campo, en medio de la nada, me falta muuuuuuucho aceite, pero mi auto usa sintético, ¿qué hago?”. Bueno, no desespere. Si su manual de usuario especifica qué nivel API debe tener el lubricante a usar puede ir a una estancia, pueblo, surtidor, almacén, o taller y pedir el multigrado que tenga un API lo más próximo en el abecedario al que requiere el manual. Es preferible que el aceite pierda las propiedades que lo hacen diferente a que el auto se destruya por falta del mismo. Total, de última, de regreso a la civilización se lleva el auto al lubricentro para que le cambie el aceite y no al mecánico para que sea destripado. Atención que no tengo nada contra los mecánicos. Mi padre es mecánico de la vieja guardia, tan bueno en su oficio como pocos existen.Último dato: si puede ponerle a su auto un aceite sintético, póngalo con confianza, ya que todos los lubricentros, estaciones de servicio y concesionarias poseen algún aceite sintético en sus estantes. Estos lubricantes han tenido mucho auge en los últimos tiempos por lo que no son difíciles de hallar. Quizás su precio esté un poco por encima que el que se agrega habitualmente, pero a largo plazo, este aceite alargará la vida de su motor tal como prometen que su vida será más larga si come bien y hace ejercicio todos los días.